Muchas empresas, empresarios y
personas en general aprendemos muchas lecciones cuando la crisis aparece: ya
sea crisis financiera, de mercado, competencia, negocios o personal. Cuando una
crisis llega podemos capitalizar importantes lecciones:
·
Logramos Enfocarnos: Nos damos
cuentas que nuestros servicios o productos deben enfocarse. Determinamos cuales
son los productos o servicios que son realmente claves en el negocio y las
actividades que mueven la empresa o en el caso personal, los rubros de gastos
que realmente son importantes. Encontramos productos o servicios que en lugar
de aportar nos están generando pérdida. Permite orientar los recursos, evaluar
los gastos y reducir aquellos rubros que no aportan valor a la operación.
·
Comenzamos a
Ahorrar: La crisis nos motiva a ahorrar, suena paradójico, pero en
la crisis es cuando vemos la necesidad de ahorrar y así evitar mayores
contingencias.
·
Eficientamos. Esta
quizás sea de las lecciones más importantes, porque para la empresa y para la
persona particular, llega la presión para eficientar el uso de recursos y procesos,
evaluar aquellas actividades que son de relleno o que pueden hacerse de mejor
forma y principalmente gastando menos. Aprendemos a apagar los bombillos que no
se ocupan, dejamos de realizar gastos que no son relevantes, mejoramos los
controles.
·
Aprendemos a
reciclar: La crisis nos hace ver con mejor claridad aquellos
productos, sobrantes, materiales y accesorios que pueden ser reciclados o
reutilizados, inclusive nos permite ver que opciones tenemos para utilizar
nuestros excesos en capacidad instalada, nuestra experiencia y conocimientos.
·
Identificamos
las áreas prioritarias: Es en la crisis que logramos identificar las áreas
que son prioridad para mantener la empresa o negocio, o aquellas áreas que en
el mediano y largo plazo mantendrán la empresa o sacarán a flote la economía
familiar.
·
Evaluamos
los clientes: En la crisis analizamos la cartera de clientes y comenzamos
a evaluar su rentabilidad, estabilidad a largo plazo, productos o servicios que
nos demandan. Evaluamos asimismo la cartera de créditos y analizamos los
clientes con mejor record.
·
Revisamos
políticas: Nos damos cuenta que tenemos políticas que son o muy
estricta o muy liberales, peor aún, podríamos concluir que no tenemos políticas
para muchos rubros del negocio y es en la crisis que comenzamos a implementarlas
o si las tenemos, comenzamos una revisión y adecuación a los tiempos de crisis.
·
Reevaluamos
las inversiones: La crisis nos obliga a repensar sobre las inversiones y
hacer evaluaciones más a conciencia y documentar de mejor forma los proyectos
de expansión, o los proyectos personales.
Pero, porque esperar la crisis para
aplicar estas lecciones?
Es en la bonanza que se deben tomar
las medidas porque las crisis tarde o temprano llegarán. Esto es bíblico y bien
recordará el lector la gestión de José con el Faraón, a quien luego de
interpretar el sueño implementó medidas en los siete años de bonanza para soportar los siete de
crisis que venían.
El equipo gerencial debe tener
sesiones pre-crisis para lograr impacto en: Eficientar procesos, evaluación de
gastos, focalizar servicios y productos, analizar clientes por su respectiva
rentabilidad, analizar los resultados financieros evaluando cuentas relevantes
al negocio, evaluar los proyectos de inversión para lograr que cada dólar
invertido tenga las mayores probabilidades de dar un retorno favorable.
Si su empresa, negocio o usted en
lo personal está en los tiempos de bonanza, es el momento de tomar estas
lecciones en anticipado y aplicar las medidas de prevención y provisión. Si una
crisis ya está presente, revise las lecciones antes indicadas y junto a su
equipo o su familia en el caso personal, tome las medidas correspondientes sin
dañar la base de su negocio y/o proyectos de familia: porque las administraciones eficientes hacen que
una crisis sirva para descubrir nuevas y mejores oportunidades.
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